A los 11 años.
Madre: Valentina, bañate.
Valentina: Pero...
Madre: Bañate. ¡Mirá como estás! Todito el día jugando al fútbol.
A los trece años.
Madre: A ver, ¡van dos meses! ¡Dos meses van de clase! ¡Ya tenés 19 faltas! ¿Qué andás haciendo?, ¿te andás drogando vos?
A los catorce años.
Valentina: La verdad que no sé mamá, no sé por qué me decís que soy promiscua.
Madre: Por favor, vergüenza debería darte.
A los quince años.
Madre: ¿Y esto?, ¿qué es esto?
Valentina: Un cosito...
Madre: ¿Te pensás que no sé lo que es? ¿Por qué mierda tenés una tuca?
Cuando llegás a los diecisiete ya se empiezan a hacer los boludos, y como bobeando comienzan a hablar de sexo, de droga, y se termina ese tabú negativo.
(Pero las penitencias que te comes anteriormente por ser una pendeja prostituta a voluntad y falopera robabancos, son las peores pesadillas. Y ni hablemos de los almuerzos y cenas que se convierten en un interrogatorio profundo)
promiscua, mató la palabra
ResponderEliminara los 18 ya podés ser promiscua legalmente (?)
me encanta que hayas sido una pendeja prostitua a voluntad. Muchas lo son a voluntad y placer y no son capaces de reconocerlo. Quiero historias tuyas para transforlas en MissRabbity, y las quiero en serio!
ResponderEliminarHace mil años que no comentaba... Que no hacía nada. Está bueno bo. Pero no creo que a todas las mujeres le pase. Vos sos medio "especialita" dijera el señor P. Tinto.
ResponderEliminarmi hija cumplió 13.
ResponderEliminartodavía es una niña...
Uhh lo peor son esos almuerzos en donde vienen parientes que no ves seguido y se comenta el tema delante tuyo y todo el mundo empieza a acotar sobre tu vida.
ResponderEliminarPromiscua!
ResponderEliminarJajajaja xD
ResponderEliminarMe encantó! excelente resumen!
todas te mandaster!
ResponderEliminarun pituto tenías que decir!... la tuca es un pituto!!! si una bala puede ser un pituto, una tuca también!
mmm, o mis viejos fueron muy pelotudos o yo la hacia muy bien.
ResponderEliminarme quedo con la primera.
ajjajajajajajajajaj
ResponderEliminarque grande
si , despues de la sencundaria creo que a las madres no les importa nada con tal que te consigas un trabajo.
Bueno, por ejemplo, mi madre es maestra. Ella se enteró que yo fumaba porro cuando un niño de su clase le dijo:
ResponderEliminar-Maestra, maestra. vi a su hija fumando en la placita el otro sábado!
Cest la vie
Y ahora tenes...?
ResponderEliminarJAJAJAJAJAJAJAJA peor mi mamá, que cuando se toca tema marihuana, y trato de explicarle que no es lo mismo que lo que ella llama comúnmente 'droga' se ofende.
ResponderEliminarme mira con caritas, y me tira 'un día de estos venís a decirme, que te estas drogando con esto, que para vos no es droga'
JAJAJAJAJAJAJAJJAJA y yo pienso 'tranca má, no voy a venir a contártelo'
mamá: "que es ese olor?"
ResponderEliminaryo: "nada, son los gurises que me fuman en la cara"
yo version pendeja: "por que hay tantos encendedores en esta casa?"
mamá: "se los encuentra tu hermano, caminando"
si mama, dale. pobre vieja
Yo era tan caída de la cuna que no me pasaron ninguna de esas cosas, mi primer porro lo vine a fumar a los 38 años... ¡me dan ganas de llorar de todo lo que me perdí!
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