6 de febrero de 2012

Los niños intimidan.

Una nena de tres o cuatro años, me miraba curiosamente desde las piernas de su mamá. Mientras intentaba sostener los alfajores entre mi pera y mi pecho, chusmeaba los condones multicolores que estaban colgados en el stand de la caja. No iba a comprar ninguno, pero quería sentirme descaradamente atrevida, como esas minas que van a la farmacia de turno a comprar preservativos un sábado a las tres de la mañana. Siempre les tuve un respeto exorbitante. Pero de la nena quería hablar. De la nena y de su mirada que me seguía en cada acción que realizaba. (Imaginen las innumerables cosas que uno puede ejecutar en la fila de espera del supermercado)
Se llamaba Camila, porque su madre le dijo que no se sentara en el piso. -Camila, me tenés podrida. Ya estás grande, podés quedarte parada. Tenía los ojos grandes y las manos blanquitas. 
En un momento, se acercó con la vista en mis sandalias, deteniéndose en las uñas pintadas de rojo. Puso cara de desconcierto y me miró, e inmediatamente miró a la mamá. 
Debo decir que no fue muy cómoda la situación, generalmente no pasa muy seguido. Porque claro, yo le soltaba sonrisas simpáticas, y ella le preguntaba a su mamá en voz alta* si yo era nena o nene porque parecía varón, pero tenía las uñas pintadas. A toda esa escena bizarra, le sumé el quilombo de cajas de condones que tiré por la torpeza que me caracteriza. Pasé de ser multiloca que mira preservativos sin importar encontrarse con la vecina, a pajera que intenta juntar todos los forros con una mano, inútilmente. 
Ojalá las cámaras de seguridad registren sonidos, así aparezco en la comida de fin de año en "lo mejor del 2012". No sé si ustedes sabrán, pero me contaron que los empleados del supermercado festejan las fiestas descorchando sidras fermentadas, y mirando las mejores escenas que fueron registradas por cámaras.

*gritando. GRITANDO LA PENDEJA.

35 comentarios:

  1. jajajaja. La puta madre, que show. Eso de las cámaras es verdad? Me tengo que cortar un huevo de los que no tengo.

    Una vez tiré toda una de esas piramides (bah era más bien un cono) enorme de latas de choclo. Todo porque a la pelotuda -que en ese entonces tenía trece años- se le ocurrió agarrar una lata de la tercera fila. Pensé que no se iban a caer. Pero hice un quilombo de la puta madre.

    Sentite bien! Somos dos!
    Y me incluyo en eso de mirar los condones, igual generalmente esos que ponen al lado de las cajas son una mierda, salvo por los colores. Pero me los quedo mirando como una boluda igual.

    Beso grande!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿La lata de la tercera fila? ¡MAFALDA!
      Ni a mi se me ocurre.
      Jijiji, abrazo.

      Eliminar
  2. Me pareció buenisima la crónica, pero es horrible.

    Los empleados del super seguramente hagan eso para canalizar un poco el odio que tienen de estar ahí siendo las fiestas.

    Te felicito, pero, que decepción...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé si me tengo que poner a llorar, o no.
      Gracias, Mauri, pero no te entiendo.

      Eliminar
    2. Jijiji, ahora entendí.
      (Sí, antena de goma)

      Eliminar
  3. Noooo!!! ¡Le soltaste sonrisas simpáticas a un niño! Eso no se hace, es otorgarles piedra libre para que te rompan los huevos, a los niños hay que ponerles cara de orto, o hacerte la boluda como quién pasa por el frente de una casa en donde siempre te chumba un perro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaja, sí. Los nenes son la reencarnación del diablo.

      Eliminar
  4. No sabia lo de las cámaras y me parece muy genialllll!!!

    quiero ir a una de esas cenas. por dios. quiero un tape.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Le voy a pedir una cinta a los locos del super para mandartela.
      Supongo que no tendrán problemas.

      Eliminar
  5. ´primero había leido cordones.
    (los niños son monstruos disfrazados)

    ResponderEliminar
  6. y después hay gente que dice QUE LINDOS LOS NIÑOS! no todos, señores, y no en todo momento ._.


    pd: eso que te pasó es algo tipicamente yo, te acompaño en el sentimiento!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son lindos.
      Son malos, pero son lindos.

      Eliminar
  7. Los niños son adorables hasta que nacen, agradables hasta que aprenden a preguntar y terribles hasta que se transforman en gente... Te entiendo, durante mucho tiempo tuve el pelo largo, pero a mi me confundían las viejas jajajaja. Pensá que por lo menos le animás la fiesta a las cajeras!

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, Aleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee. Qué gracioso sería escuchar una vieja diciéndote "a ver nena, correte, querés?"

      Abrazo.

      Eliminar
  8. Qué guacha! a mi los niños me roban automáticamente una sonrisa (siempre) aunque hay casos y casos.. recuerdo que algún que otro niño me llamó "señor", es duro


    PD: El gordo cajero del Supermercado de la esquina de mi casa seguro no va a disfrutar viendo las mejores escenas de la cámara de seguridad del 2012, el otro sábado le robaron 3 pendejas de 16 años una botella de Ron de la góndola jaja

    Besote nena

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pobre cajero... pobre cajero.
      Los niños son la reencarnación del diablo, he dicho.


      Abracito.

      Eliminar
  9. "...y ella le preguntaba a su mamá en voz alta* si yo era nena o nene porque parecía varón, pero tenía las uñas pintadas." Lpm, que cosa horrible cuando los niños hacen eso, a mi me ha pasado alguna vez con mi sobrino en posición de "tutor" momentáneo, no sabes dónde esconderte, querés darle una ñapi para que se calle y no haga preguntas incómodas . Y si me pasa de verla de afuera siento verguenza ajena.

    Lo de las cámaras de seguridad es verdad? nunca me comentó nada mi hermana que trabajó en un super. Pero si lo es capaz valga la pena un sueldo bajo por hacer de todo para ver eso a fin de año.

    No sabía que mirar condones en las cajas de los super era una actividad común en las jóvenes orientales, ahora que leo esta entrada me doy cuenta que si.

    Saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé si será de verdad lo de las cámaras de seguridad... digo yo. Por el embole que debe ser trabajar ahí, en fin de año se deben divertir.
      Y sí, yo que soy animadora, dos por tres me dan ganas de embocarle una piña a algún pendejo.

      Saludos, Matias.

      Eliminar
  10. Que bien escribe, Palomeque

    ResponderEliminar
  11. A mi eso no me pasa. Tengo la particular cualidad de hacer llorar al niño/a con la mirada.

    ResponderEliminar
  12. yo en casa tengo muchos condones multicolores, si queres te invito a que vengas a verlos

    ResponderEliminar
  13. Ernest... por favor. ¿Qué necesidad?

    ResponderEliminar
  14. Que momento incomodo :S espero que no me pase, y más sabiendo que van a formar parte de una gran fiesta de chimentos, donde varias personas se van a reír, tranqui por lo menos serás reconocida, son cosas que pasan!.
    Te sigo, te pasas por mi blog? besos que sigas bien!

    http://youmakemedifferent.blogspot.com

    ResponderEliminar
  15. Pajera
    pajera
    pajera

    te quiero ver

    (hacía una cantidad que no te chusmeaba el blog)
    andas volando, Paloma

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tarado, armá unos matecitos, ¿querés?
      Yo también te extraño.
      (Y te dejé un correo en fb, porque no sé si tengo tu número. ¿Recuperaste el celular al final?
      muá.

      Eliminar
  16. Ay, mi hermanita hace eso!!!! Que linda es!!!


    Y saludo a alguien y me dice y ese quién es??


    Que lindaaaaaaaaa








    odioprofundohaciaesasactitudes

    ResponderEliminar
  17. El pelo de la mitad izquierda de mi cabeza está rapado y la otra mitad tiene el pelo bastante corto.
    En eso iba caminando y un nene grita "¡Mirá mamá! ¡un nene con pollera!".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De casualidad sos la guarda de la línea 183 de CUTCSA?

      Eliminar
    2. No, ni idea de quién me hablás jaja.

      Eliminar

Agítese antes de comentar.